De sobre cómo Polilla encara una mañana de Sábado
Hay dos clases de personas, las que tienen un rollo de papel higiénico en la mesita y saludan al día con una paja llena de vitalidad y las que no
Como siempre no pasa nada en la ciudad. Bueno sí. Llevaban días derribando el edificio de enfrente y se divisaba desde la cama gran parte de la plaza. Ahora mismo hace sol y llueve. Siempre se pueden sentir cosas positivas cuando contemplas los escenarios que se construyen en la ciudad capricho de los elementos del cosmos como la luz y la materia en sus estados. Pero eso no va a hacer que Polilla, al despertarse, se abrace tiernamente a ninguna compañera. O vea una película con una preciosa cabecita apoyada en su pecho. Eso es lo que desalienta a Poli. Aunque la mañana sea preciosa.
